El hermetismo fue total ayer entre los familiares de María Medina, la mujer de 31 años que el miércoles a la tarde fue asesinada por su novio, Armando Martín, quien además quemó su cuerpo.

Una discusión por una presunta infidelidad fue lo que desató la furia del hombre de 33 años. Según relató la Policía, Martín golpeó a la mujer hasta dejarla inconsciente; luego la roció con el combustible que extrajo de una bordeadora y le prendió fuego. Cuando los uniformados sacaron el cadáver de la víctima, las quemaduras abarcaban el 95% de su cuerpo.

El presunto homicida, que sigue detenido, ya habría maltratado anteriormente a su pareja. Según señalaron fuentes policiales, el hombre estaba desempleado desde hace un tiempo y vivía de la ayuda de su madre y de sus hermanas. En cuanto a la mujer, las fuentes afirmaron que era traductora de inglés, pero que no ejercía esa profesión ya que dedicaba la mayor parte de su tiempo a atender una heladería que funcionaba en la casa de su familia.

Le avisó su consuegra

Un testigo declaró que, cuando comenzaron los incidentes dentro de la casa de Corrientes al 3.271, la madre del agresor se encontraba dentro de la vivienda. Como la pelea cobró intensidad, la mujer se subió a un taxi y se fue del lugar. Según este testimonio, fue ésta quien se comunicó telefónicamente con la madre de la víctima para avisarle que su hija estaba en problemas.

Cuando la mamá de Medina llegó a la vivienda, comenzó a gritar desde la vereda. "¡Armando, devolveme a mi hija!", exigía la mujer, que al igual que los vecinos no podía ingresar a la casa porque Martín había asegurado el portón con un alambre.